martes, 2 de enero de 2024

Una historia de nunca acabar

Venezuela esta hundida en una confrontación política que pareciera no tener fin, desde los años ochenta algunos sectores del país decidieron tomar el poder político desalojando a la clase política que había construido la democracia representativa, no les bastaba controlar lo económico, querían más, y consiguieron muchos aliados para destruir lo poco o mucho que se había adelantado en el país en la ruta democrática. No creían en los políticos de entonces, como no creen en los de ahora, porque son los mismos, son los que mueven los hilos de la política desestabilizadora detrás del escenario, no se han rendido.

Luego de acabar con la democracia puntofijista, utilizando un caballo de Troya, ya que ellos no tenían como presentar a una figura que despertara y entusiasmara a las masas, esas mismas que ellos descalifican y desprecian, consiguen en el año 1998 su objetivo, desalojar del poder a los “políticos de la cuarta”, el problema es que su estrategia no resultó del todo satisfactoria, el que asumió el poder entendió que tenía el control y no los necesitaba, y se asumió presidente de un país que le había dado todo su apoyo.

Al darse cuenta de que nuevamente eran apartados de la conducción del país comienzan con una nueva empresa, desalojar del poder a quien no les había resultado dócil. Todas las fórmulas posibles se han ensayado en el país a lo largo de estos  últimos 20 años, el objetivo tomar el poder político, lastimosamente no les ha importado que en su cruzada contra la democracia destruyan al país, como dijo William Brownfield: "quizá la mejor solución sería acelerar su colapso" a través de sanciones a la industria petrolera, que afectarían al pueblo, pueden ser meses o años, pero el objetivo es desalojarlos del poder.

No importa si el pueblo llano paga las consecuencias con hambre y más miseria, el objetivo es desalojar del poder a los que hoy lo ocupan, sus aliados del norte han guiado y colaborado abiertamente con esta estrategia; golpes de estado, huelgas insurreccionales, movilizaciones de calle tratando de imitar la primavera árabe, contratación de mercenarios al igual que en Haití, desestabilización económica con sanciones que dañan a los más débiles del conflicto, pero no importa, son daños colaterales como lo dijo el interino, con un gobierno dual que ha permitido el despojo de los activos en el exterior que son de todos los venezolanos.

Todos, sí, todos los experimentos se han ensayado en Venezuela, con el mismo objetivo de los años 80, tomar el poder político por vía no democrática, porque son los mismos que por años no han creído en la gente, ni en la democracia, descalifican a los humildes, consideran que no son capaces para decidir con propiedad, pues los consideran eunucos políticos, desprecian a quienes creemos que hay que construir convivencia para poder avanzar, en estos nuevos tiempos cuentan con herramientas que en otrora no existían, las redes sociales, las que utilizan para destruir todo liderazgo que les parezca sospechoso, no quieren cometer el mismo error que en 1988, necesitan en el poder político a uno de sus iguales, uno de esos que han estado al frente de todos los experimentos desestabilizadores, por eso no les importa abandonar alcaldías o gobernaciones, porque su objetivo no es colaborar para resolver los problemas de la gente, es seguir el plan desestabilizador sin importar por cuánto tiempo más tengan que mantener al país asediado, como en siglos pasados, hay que cortar todos los suministros para que el soberano se rinda, ese es el verdadero objetivo, y ya ni siquiera lo disimulan.

  Exembajador sugiere "acelerar el colapso" de Venezuela

https://www.youtube.com/watch?v=IJBoe3AvSvc

Una historia de nunca acabar

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