viernes, 30 de junio de 2017

¡Resistencia!

Rueda un video por Internet muy bien hecho sobre los jóvenes que se hacen llamar “la resistencia”, al verlo se te erizan los pelos y dan ganas de salir y acompañarlos en sus acciones de calle. Pero al pasar la emoción y volviendo a la realidad, lamentablemente la experiencia histórica  nos dice que la violencia no nos llevará a nada, por lo menos a nada bueno. También hay algunos que promueven estas acciones y creen que con esto quebrarán a quienes detentan el poder, lo que me parece algo más que una ingenuidad.  Les recuerdo que sin ir muy lejos en la historia de nuestros pueblos, y al ver las diferentes  experiencias en nuestro continente,  solo debemos voltear la mirada hacia la hermana Colombia, un pueblo que aprendió a vivir por años sometido al terror de grupos paramilitares, capos de la droga, guerrillas, asesinatos selectivos y ataques terroristas en sus ciudades más importantes, y a pesar de ello, el pueblo colombiano y sus diferentes gobiernos por más de 50 años aprendieron a convivir y seguir existiendo en medio de la violencia y de toda esa desgracia que les ha tocado vivir, no hubo otra forma de existir para este pueblo hermano que el amoldarse  y adaptarse a la violencia y al terror.
Me temo que estemos caminando hacia el mismo destino de nuestros hermanos colombianos, que a pesar de toda esa violencia que les tocó vivir lograron por muchos años sobrellevarla y vivir en medio de ella realizando sus actividades cotidianas, pero bajo el miedo y el temor de no saber si serían los próximos en caer en la refriega.
Haciendo un paralelo a lo vivido por los colombianos, pareciera que ya nos estamos acostumbrando a contar los muertos que son causa de los enfrentamientos que se dan en las manifestaciones, de jóvenes que pierden su vida sin razón, al igual de como nos acostumbramos a las cifras de muertes los fines de semana por causa del hampa; solo son un número más en las estadísticas, pareciera que esa es la suerte que les espera a estos muchachos que se hacen llamar “la resistencia”, todo un dolor compartido, ya que podrían ser nuestros hijos.
Tal vez luego nos acostumbremos a los ataques terroristas, a la puesta de bombas y atentados contra personalidades de alguna relevancia; por cierto no sería nada difícil, ya que contamos con los sicarios necesarios para realizar esas acciones, y a este tipo de violencia delincuencial, también nos hemos acostumbrado.
Hoy veía a grupos de bachilleres en caravanas con mucha emoción, en medio de equipos de sonidos a todo volumen festejando sus éxitos, pareciera que hay dos Venezuela, la de Altamira y la otra, la real, la de los millones de venezolanos que siguen con su vida, y se adaptan a las circunstancias, que amoldan sus horarios y actividades, y cambian sus rutas para no encontrase con las manifestaciones en las calles, y de esta forma consiguen seguir existiendo y viviendo, es por ello que digo que corremos el riesgo de acostumbrarnos a la violencia política, ya que a la delincuencial nos hemos acostumbrado.

También debemos recordar que en estado de guerra generalizado no existen derechos humanos, y son estos los momentos donde la ley de la selva gobierna, son momentos en donde afloran los peores sentimientos humanos, para muestra un botón, allí vemos los videos que evidencian la saña con la cual los cuerpos de seguridad actúan y reprimen, pareciera que lo disfrutaran, pero también del otro lado, cuando queman a seres humanos por tener un color de piel diferente o parecerse al contrario, y se pretende tomar la justicia con sus manos, son estos los momentos en que triunfa el salvajismo y la barbarie, momentos en que los ejércitos opresores toman el control y se hacen más fuertes y eficientes en la represión y la tortura. 
A esto tendremos que enfrentarnos también, y aprender a vivir con ello, ojala no nos acostumbremos a la represión desmedida y podamos parar esto a tiempo, ya que pareciera que el dicho popular de “nadie aprende en cabeza ajena” se impone en nuestra sociedad, ya que con tantos ejemplos seguimos cometiendo los mismos errores.  






jueves, 22 de junio de 2017

¿Negociar o luchar?

“Nunca acorrales a tu enemigo contra un río, porque nunca se sabe lo que un ejército desesperado es capaz de hacer” Sun Tzu
Algunos actores de la oposición juegan con arrinconar al gobierno con las manifestaciones de calle, las que en su gran mayoría terminan en enfrentamientos violentos, indicándonos, entre otras cosas, lo que se busca con este tipo de acciones; acelerar la ingobernabilidad creyendo con ello que quienes gobiernan se verían obligados a entregar el poder, o un pronunciamiento militar, esta estrategia cuenta con sectores internacionales que la apoyan abiertamente, pero a la vista está, que no ha dado resultado.
La estrategia de querer arrinconar al gobierno generó una reacción defensiva por parte del ejecutivo nacional, como es la convocatoria a una Asamblea Constituyente, para algunos no esperada, para otros ya cantada, lo que podemos llamar una huida hacia adelante, acelerando el proceso del autoritarismo militarista que gobierna; como lo dijo el presidente, "esta propuesta política fue consultada con el alto mando militar", lo que confirma que esta acción cuenta con el apoyo de un sector militar que cogobierna.
La represión contra los sectores que manifiestan ha venido arreciando, viéndose escenas donde los cuerpos de seguridad del estado actúan con saña y malicia, en algunos casos acompañados de un lumpen social que actúa de forma vandálica, estas acciones tienen como objetivo hacer tan alto el coste de la protesta que la misma se hace insostenible; como ejemplo de ello lo sucedido en la urbanización Sucre en Lara, y en otras ciudades; por ejemplo, acá en el paraíso hay sectores muy combativos, cercanos al CORE 5, en las Residencias Victoria, en donde la represión de la guardia nacional por varios días dejó tres apartamentos incendiados y un gran número de vehículos destruidos, esto puso a los vecinos a debatir si seguían apoyando la protesta o la suspendían, lo que generó enfrentamientos a lo interno de las propias residencias, después de esto no han vuelto a trancar la calle. Lo mismo sucedió en las Residencias Paraíso, “llamadas los verdes”, allí la destrucción fue su divisa, los cuerpos de seguridad actuaron violentando toda norma al mejor estilo de las viejas dictaduras del cono sur.
Este tipo de represión busca que los propios vecinos rechacen las protestas, y es totalmente lógico, y esto ha sido estudiado a nivel de disciplinas como la psiquiatría y psicología, es una reacción de esperarse, nadie está dispuesto ni capacitado orgánicamente, a ser sometido a un acoso violento por largo tiempo, y mucho menos sin tener medios para defenderse.
También vemos como las últimas manifestaciones, que terminan todas en distribuidor de Altamira, o en las Mercedes, no reúnen y convocan el mismo número de participantes de las marchas anteriores, las mismas son disueltas de forma extremadamente violenta, siendo esta la razón que comienza a alejar a los manifestantes por temor a la represión desmedida de los cuerpos de seguridad; todo individuo busca su seguridad y el resguardo de su vida, está en la naturaleza humana.
 Ahora el gobierno toma la iniciativa y pone la pelota en el campo opositor ¿qué hacer? La constituyente ha sido convocada, y por la actuación de la presidenta del CNE, sugiere que también ella fue consultada, y ganada para llevar adelante esta iniciativa.
Sin entrar a debatir lo jurídico, si puede o no puede convocar el Presidente, el hecho cierto es que ya fue convocada y tiene fecha para su concreción, y a la mesa de la unidad le tacaba discutir y decidir si se participa o no, cosa que por cierto no realizó, no hubo una consulta amplia para tomar esta decisión; ya que si se participa se convalidad una elección que por los vientos que soplan no será democrática, ya que evita, en parte, el voto directo. Pero si no se asiste se deja el campo despejado para que la hagan y vuelvan a tomar todas las instituciones del estado, una verdadera encrucijada que debió debatirse ampliamente con todos los sectores sociales.
Frente a la violación de la constitución, y el desconocimiento de las fórmulas democráticas, no queda otro camino que la protesta ciudadana, el derecho a rebelión, e irrumpir contra quienes violan la constitución y usurpan el poder, esto sería lo propio, pero en estos momentos ya estas acciones están agotadas, por lo que expuse con anterioridad, y tomando en cuenta que el gobierno seguirá reprimiendo de forma desmedida, lo que irá quedando serán focos de violencia en algunos sectores, lo que nos podría llevar a un tipo de guerrillas urbanas, u otro tipo de organización de carácter violento.
Bajo este esquema mantengo que todavía no es tarde para buscar, bajo la rectoría de organismos internacionales, la posibilidad de llegar a algunos acuerdos que nos ayuden a superar esta coyuntura, que para el país sería un salvavidas, ya que en el camino de la violencia estamos derrotados todos.

El gobierno, en boca del propio presidente Nicolás Maduro, está planteando reunirse, esto incluye a la MUD, que considero como estrategia se debería conversar, de lo contrario no habrá ningún puente que cruzar en la búsqueda de una salida negociada, donde ganemos todos, ya que en el planteamiento de la desobediencia y la violencia, llevamos todas las de perder.