martes, 2 de noviembre de 2021

 


¿Será un error?

Un querido amigo me recuerda que en la mayoría de mis opiniones, tanto en tuiter como en las diferentes entrevistas que me realizan, señala que en ellas no me ocupo de atacar al gobierno ni a sus candidatos, no considero que eso sea tan así, pero igual me hace reflexionar, y me pregunto, ¿por qué de mi actuación? ¿será que de verdad estoy equivocado o algo extraviado en mí actuar ante la opinión pública?, y me digo, no lo creo, porque el problema del país no es solo responsabilidad de quienes gobiernan, eso sí, son los mayores responsables de la tragedia que estamos atravesando, pero también es de la oposición, porque si queremos combatirlos y sustituirlos en la conducción del estado, debemos del lado opositor acordar una ruta que nos involucre a todos, y que una mayoría orgánica construya un proyecto de país que sea inclusivo, democrático y respete la constitución. Porque que exigir al gobierno que sea demócrata lleva a que de este lado nos comportemos como verdaderos demócratas, si nos comportarnos igual o peor que el gobierno ¿qué nos queda?

Como ejemplo tenemos la corrupción que ha desatado por años este gobierno, eso todos lo sabemos, pero solo pregunto ¿lo correcto es quedarse callado frente a los hechos de corrupción de un sector opositor? ¿Hacernos los desentendidos frente a los intentos desestabilizadores y nada democráticos que solo dejaron muerte y desolación?, y frente a una política de un sector opositor que empobrece aún más a los sectores humildes ¿debo callar?, y lo peor, mirar hacia otro lado cuando se siguen cometiendo los mismos errores del pasado que han atornillado a un gobierno autoritario, pregunto ¿debo guardar silencio?

Algunos también dicen que dejemos la pelea interna para después, que lo importante es salir de Nicolás, pero salir ¿cómo? o ¿con quiénes?, con los que están demostrando que no pueden ni administrar dos empresas, con los mismos que se atacan en las redes sociales acusándose del mal manejo de esas empresas y de haberlas quebrado. ¿Con los que son incapaces de reconocer sus errores y rectificar?, muy por el contrario, cargados de arrogancia vienen a destruir lo poco que se ha andado en materia electoral, vienen como enviados de Atila, diciendo que si nos son ellos no será nadie, ¿con esos personajes vamos a reconciliar al país?

Como ejemplo Caracas, está bien, me dedico a atacar a la destructora de Lara, Carmen Meléndez, que puedo decir que ya no se haya dicho, el problema para mi es que como opositor debo atender y llamar la atención sobre la división que hay en Caracas, que le dará el triunfo a esa señora sin hacer el mayor esfuerzo, sin hacer campaña, ya que su mejor estrategia es pasar agachada mientras la oposición se muele entre sí, y ¿de quién será la culpa si eso sucede?, allí están, los tenemos a la vista, candidatos que pasaron años destruyendo el voto y viajando por el mundo despotricando de nuestro país, y que ahora se presentan como los salvadores de la patria, y sin dar ninguna explicación se proclaman como los que representan la pureza de la oposición, ¿qué hago?¿guardo silencio? o levanto la voz para exigir que de este lado se fije una ruta que nos muestre el camino para superar esta tragedia con el mejor candidato posible, porque mi único problema no es señalar que el gobierno lo hace mal, es lograr que la oposición lo haga bien, de lo contrario estamos condenados a seguir el camino de la destrucción, y no sabemos por cuánto tiempo más tendremos que sufrir esta desgracia, y eso también gracias en parte a un sector de la oposición que se niega a discutir como demócratas la ruta a seguir.


Una historia de nunca acabar

Venezuela esta hundida en una confrontación política que pareciera no tener fin, desde los años ochenta algunos sectores del país decidier...