martes, 31 de mayo de 2016

¿Quién gobierna?

Debiera ser fácil dar respuesta a esta pregunta, pero no lo es. Atravesamos una crisis estructural, donde vemos que nuestro tejido social se deshilacha, la violencia hace de las suyas, y no solo la violencia delincuencial, ya que nuestros hogares más pobres se ven envueltos en violencia de género, el maltrato y explotación infantil, embarazo precoz, deserción escolar, y todo esto en medio de una crisis económica que se vuelve existencial. La pobreza es nuevamente tocada por el hambre, somos testigos como han vuelto los niños a las calles a pedir alimento, la indigencia es un cuadro dantesco frente a nuestros ojos, ya no hay sitio donde no te topes de frente con la miseria.
Frente esta realidad, nos encontramos con millones de venezolanos que luchan día a día para superar la crisis, o por lo menos para sobrellevarla. Vemos a diario como miles salen a las calles en busca de lograr su subsistencia, ya la formalidad del trabajo pasó a la historia, hoy es más provechoso dedicarse a la informalidad que buscar un empleo formal, el rebusque es más rentable. Nuevos fenómenos sociales en el trabajo se desprenden de la crisis económica, ya nadie quiere un empleo de salario mínimo, ser moto taxista, vendedor ambulante, o lo nuevo, ser “bachaquero” es una realidad económica que deja más ganancias que estar en una oficina, o en una fábrica ocho horas diarias.
Como podemos ver la crisis ha tocado nuestra estructura social primaria, mostrándonos una realidad extremadamente compleja. Y esto en parte como consecuencia de que tenemos más de cuarenta años arrastrando un conflicto social y político, que pareciera no tener fin, y peor aún, en estos últimos años de lo que se ha dado por llamar “el proceso revolucionario”, se ha exacerbado, los que ahora gobiernan se han planteado una batalla épica en aras de un supuesto socialismo que pretendió reivindicar a los pobres, pero a su vez lo que ha logrado es generar  mayor pobreza.
Bajo este escenario debemos preguntarnos ¿Quién gobierna? O si ciertamente hay gobierno. Pareciera que el país se mueve por inercia, el problema es que esa inercia nos hunde cada día más en la crisis, no hay posibilidad de que quienes están en la actualidad en las instancias de poder detengan este tren que pareciera nos lleva a destinos inciertos y nada alentadores. Pero también es una realidad que quienes aspiran tomar las riendas del país deben entender que solos no podrán detener la catástrofe que se dibuja en un futuro no muy lejano, pareciera que nos acercamos aceleradamente a una confrontación, y la única forma de evitarla es encontrar la posibilidad de un acuerdo de gobernabilidad, que estructure un plan de emergencia nacional que atienda algunos puntos básicos para detener la caída, y lograr estabilizar al país a corto y mediano plazo, para poder encausarlo  hacia un desarrollo sustentable que genere un verdadero bienestar, y la única forma de lograr esto es con un gran acuerdo nacional, que incluya a todos, sí a todos, sin exclusiones mezquinas, ya es hora de pensar en el país en su totalidad, no en una parte, es imposible superar nuestra tragedia si no entendemos que debemos llegar a acuerdos mediante el diálogo, dejando a un lado el revanchismo, los deseos de venganza, el cobro de facturas, ya nuestro país ha pagado con creces este desastre en el que nos encontramos inmerso, no debemos dejar que una espiral de violencia se desate, es hora de discutir en serio un Gobierno de Unidad Nacional, el tiempo se nos agota.

miércoles, 11 de mayo de 2016

¡Jorge despierta!





Mientras la capital de nuestra Venezuela, Caracas, hace galas de ser la ciudad más insegura del mundo, más violenta, más insalubre, más caótica, y pare usted, su alcalde no hace otra cosa que contar firmas. Esto en cualquier país serio del mundo, digo serio de verdad, este señor ya hubiese sido destituido por abandono del cargo, lástima que la cámara municipal, que debería fiscalizarlo, se encuentra de vacaciones, me imagino por el plan de racionamiento eléctrico, o por flojera, que viene siendo lo mismo. Ahora resulta que para el psiquiatra experto electoral, la oposición democrática, como a ellos no les gusta decir, se equivocó y trajo más firmas que las necesarias, que sólo con ciento noventa mil era suficiente, ahora por traer casi dos millones de firmas se retrasa el proceso, ya que hay que revisar una por una, un mes por lo menos nos dice el adalid del gobierno en lo electoral, el jefe eterno de las campañas electorales del PSUV, el alcalde mediático que parece se le olvido el 6D2015, donde obtuvo su mayor derrota electoral.
La nueva función del psiquiatra alcalde, ahora conductor de un programa televisivo en el canal de todos los “psuvenezolanos”, creo que Jorge en el diván, en el cual se ocupa de todo menos de tratar los problemas que le incumben a los caraqueños, se ha dedicado a analizar las deficiencias de los sectores de oposición, y para no perder audiencia se inventa runrunes para competir con el cavernícola y el lengua suelta del mismo canal. Desde allí se ha dedicado a asesorar al Poder Electoral, me imagino que por su experiencia, aportando mecanismos y fórmulas para que el referéndum revocatorio presidencial no se realice este año, fabricando lapsos y colocando trabas atribuibles a sus convocantes, resulta ser para este individuo, que si no se lleva a cabo el revocatorio es culpa de los más de un millón de venezolanos que dejaron sentada su voluntad por medio de su rúbrica.

Amigo Jorge, el referéndum como figura constitucional esta allí gracias al proceso constituyente que usted tanto alaba, y dice ser obra del líder supremo, pues los referendos ciertamente son un adelanto en ampliación democrática en nuestra constitución, los mismos son mecanismos de consulta que dejan en manos del pueblo, “sí del pueblo”, la decisión final en la materia a consultar, siendo estos, mecanismos de resolución de conflictos mediante los cuales evitamos matarnos, lo que nos aleja de las montoneras del siglo XVIII y XIX, en donde las decisiones políticas costaban vidas, es por ello que la sociedad ha evolucionado Jorge, y todo esto para evitar derramamientos de sangre generando mecanismos alternos en la toma de decisiones, recuerde amigo que estamos en el siglo XXI, y si de adelantos hablamos allí están los del CNE, que aunque les guste a algunos y otros no, no se pueden negar los avances en materia de automatización de los procesos electorales, los que nos da una ventaja en la realización de cualquier consulta refrendaria. 
Como ejemplo le digo que si el CNE tiene la voluntad política para ello, con sólo colocar cinco mil máquinas capta huellas en todo lo largo y ancho del país, recuerda que en la última elección se colocaron 14.515 centros de votación, estamos hablando de colocar solo la tercera parte de ellos,  como lo saben hacer muy bien sus trabajadores, con sólo recoger ochocientas firmas por maquina en un día, ya estarían las 4 millones que hacen falta para activar el referéndum revocatorio, y sin necesidad de verificación de firmas planas, ya que estas van acompañadas con su huella dactilar, por ende la presencia del convocante, y si quieren con foto incluida, ¿de qué lapsos hablas Jorge?, ves que si dan, súmate al cambio, que te conviene.