domingo, 1 de julio de 2018

Los iluminatis





El presidente Chávez hizo del resentimiento social una política para acceder al poder, supo utilizar ese sentimiento que se encontraba latente en gran parte de la sociedad venezolana con un objetivo político claro. Sentimiento que se complementaba con el rencor y la sensación de exclusión y marginalidad social, y a esto se le sumaba el sentimiento que considero de mayor gravedad, el de la revancha y la venganza.
Chávez utilizó los resentimientos de un gran sector de la población para llegar a Miraflores. El presidente fallecido luego de ser electo exacerbó el resentimiento social, y logró con ello construir una hegemonía política que polarizaba electoralmente, la que le dio por esta vía, la electoral, más de una victoria. Esa reconcomio social no solo pertenecía a las clases bajas de la población, también un sector de clase media sentía que la clase política gobernante de ese entonces era culpable de todos sus males, los que también terminaron apoyando el proyecto político revanchista que hasta nuestros días ha perdurado.
Nuevamente este fenómeno se manifiesta abiertamente en la colectividad venezolana, pero bajo un nuevo enfoque. La teoría política habla de esas grietas en la sociedad que nos separa como ciudadanos que compartimos un mismo territorio. La teoría los define como “Cleavage” o “Clivaje”, lo que se puede traducir como “ruptura política”, también podemos definir un Cleavage como una división social, división que permanece como sentimientos históricos que nos dividen, los que en su mayoría de las veces subsisten adormecidos hasta que surge un disparador, y entonces salen a flote, en muchos de los casos con consecuencias terribles, como guerras civiles y fratricidas.
En nuestro país ha existido a lo largo de los años una corriente de pensamiento que menosprecia a las grandes mayorías, situando a un sector de la población de lado, al considerar  que no están lo suficientemente preparadas para tomar las mejores decisiones, sobre todo en el momento de elegir, y es por ello que estos sectores necesitan de una clase iluminada que les guie y tome las decisiones por ellos, ya que son como niños que aún no son capaces de discernir entre lo que le conviene o no.
En Venezuela en estos últimos cuarenta años estas dos visiones de país se han confrontado abiertamente, logrando posicionar en amplios sectores de la población sentimientos de desesperanza y estados de desasosiego, el sector de los que mantienen la posición de no confiar en las mayorías, también explotan estos sentimientos con el objetivo de tomar el control del poder por otras vías, dejando a un lado la vía electoral. 
Planteamientos que van desde llamar a los sectores militares para que se subleven y retomen el “hilo democrático”, hasta llamados a intervenciones de fuerzas internacionales, justificando estas acciones con argumentos que giran en posiciones de superioridad moral, ungidos por una verdad superior que los mueve para “liberar” a nuestra nación.
Ahora en pleno siglo XXI, estos iluminatis, que no creen en el pueblo, entendiendo pueblo como lo define Norberto Bobbio: “como aquella parte de la población que se moviliza políticamente”, esta casta elitista considera que este pueblo socialmente marginado no ha sido capaz de quitarse de encima este desastre de gobierno, sintiéndose autorizados por ello a realizar en una de sus últimas cruzadas, una campaña llamando a no votar, despreciando el mayor acto de movilización política democrática con argumentos casi infantiles, como que “el que vota no elige”, o que el CNE ya tenía los resultados de la elección del 20M, o que la comunidad internacional nos haría el trabajo. Argumentos que no son constatables con la realidad política del país. Lo que sí es un hecho cierto, y ha sido demostrado en más de una oportunidad, es que al gobierno se le ha derrotado electoralmente en múltiples oportunidades, la diferencia con el momento actual es que no hubo una posición sólida y unitaria para enfrentar a el gobierno de forma democrática, como si la hubo en los momentos anteriores en los que se logró el triunfo por la vía electoral.
Estos grupos prefieren seguir apostando a la salida rápida, no pueden aceptar que alguien que no pertenece a sus filas pueda derrotar al gobierno, para ellos es inaceptable que en su proyecto mesiánico de la toma del poder por actos nada democráticos, sea truncado por un grupo de venezolanos que se atrevieron a desafiar en un solo acto a los poderes fácticos que este grupo representa, y al mismo tiempo al gobierno que encabeza Nicolás Maduro, con una política clara y el planteamiento de la utilización del voto como una de las armas que nos da la democracia para cambiar a quienes nos gobiernan. Prefirieron, y así lo manifestaron, la continuidad de Maduro en Miraflores, para seguir con su plan, que no es otro que el asalto del poder, despreciando a las grandes mayorías, las que no se ven representados en este pequeño sector de la dirigencia política venezolana que se sienten ungidos por la justicia divina.
Nuevamente la gran mayoría de la población, la que atraviesa a diario las tragedias de un gobierno indolente, se ve desarmada frente a una realidad política y económica que pareciera no tener salida, la vía democrática parece agotarse, ¿será eso lo que algunos pretenden? ¿formará parte del plan?, yo por mi lado prefiero seguir confiando en las mayorías, así a veces no tengan la razón.  

jueves, 21 de junio de 2018

Nota de Prensa

Daniel Santolo: El fraude en las pasadas elecciones fue por usar con descaro los recursos del Estado

Daniel Santolo, miembro del comité ejecutivo de Avanzada Progresista estuvo de visita en Puerto Ordaz, ante la decisión del partido de recorrer nuevamente todo el país, para reafirmar que tenían razón en llamar a elecciones, y que  la política acertada era el voto como mecanismo para darle un cambio al país en democracia y pacíficamente.
Nota de Prensa
Santolo estuvo acompañado de la directiva regional liderada por Carlos Allembert, y representantes de los partidos AD y Copei de la alianza que apoyó a Henri Falcón en las pasadas elecciones,  donde también hicieron acto de presencia representantes de Bandera Roja, activistas y simpatizantes de la tolda progresista en el estado Bolívar, y Delta Amacuro.
Santolo dijo que la abstención antes, durante y después de las elecciones era exponer el país a mayor miseria y desgracia , y que a estas alturas , aquellos sectores que llamaron a la abstención, ni siquiera han dado la cara al país y no han dicho cual es la solución.
Considera que la abstención en Venezuela no tienen razón de ser, porque en países como Colombia que exigen un porcentaje de votos para que la elección sea válida, se podría decir que la abstención es efectiva, porque se va a una segunda vuelta, pero en Venezuela no por cualquier porcentaje de voto le da legitimidad y la legalidad al proceso electoral.
Se demostró que era posible derrotar a Maduro, que sacó aproximadamente seis millones de votos, y que cuando la oposición fue unida a las elecciones parlamentarias se sacó siete millones y medio de votos, lo que dice que era más que factible derrotar al gobierno, agregó.
CRISIS E INFLACION
El dirigente nacional de AP, añadió que el país esta inmerso en una inmensa crisis económica, y en el estado Bolívar es mas acentuado con el problema del transporte, la alimentación, el alto costo de la vida, y su sistema de salud colapsado, falta de medicinas y alimentos, sumado al problema de las empresas básicas que las están dejando morir, denunció Santolo.
Insistió en que ellos tenían la razón, y que conjuntamente con los aliados como  el Movimiento Ecológico, Copei, personalidades de la talla de Eduardo Fernández y Claudio Fermín,, Felipe Mujica, que son políticos de larga trayectoria en el país decidieron darle la cara a la gente.
“Yo estoy aquí para darle la cara a la gente, que la salida era con un gobierno de transición como así lo ofreció Falcón””.
Informó que ellos siguen trabajando, y que le exigen al gobierno nacional que debe tomar medidas inmediatas para parar la hiperinflación, porque Maduro dijo en su campaña que venía una bonanza económica una vez que ganara  las elecciones, por eso le dice al Presidente que se siente a resolver los problemas.
El gobierno debe sentarse a resolver los problemas de la gente, y del hambre, falta de medicinas, dotación a hospitales, y mantienen la petición de un canal humanitario en manos de gente que sepa de eso como las FAO, Cruz Roja Internacional, de gente que conoce esa materia para que la dirijan.
Mantienen la propuesta que para recuperar las empresas básicas y la industria petrolera, se necesita inversión extranjera, inversión nacional, abrirse a nuevas inversiones, y que estas denuncias la van a seguir haciendo por todo el país.
Finalmente dijo que están impugnado el proceso electoral, pero no porque les robaron los votos, y que esta referida a que el gobierno utilizando los programas sociales, los recursos del Estado y el Presidente en cadena nacional salió comprando el voto, ofreciendo diez millones de bolívares, que hasta la misma presidente del CNE Tibisay Lucena dijo que eso no debía hacerse efectivo, y que con la participación de ellos en las elecciones quedó demostrado el fraude por parte del gobierno.
F1: El dirigente nacional de Avanzada Progresista en la rueda de prensa en Puerto Ordaz, estado Bolívar

Daniel Santolo a Eduardo Piñate

Ocúpese de saldar la deuda de seguridad social que el Gobierno tiene con la clase trabajadora


Un llamado a “saldar la deuda en materia de seguridad social que el Gobierno tiene con la clase trabajadora” hizo al nuevo ministro del trabajo Eduardo Piñate, este lunes, el politólogo Daniel Santolo, miembro del Comité Ejecutivo Nacional del partido Avanzada Progresista (AP).
Santolo señaló que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro “que se dice ser el presidente obrero, ha abandonado por completo a la clase trabajadora, siendo que hoy, el trabajador venezolano vive en la mayor miseria posible pues con el salario que percibe no le alcanza ni para comprar un cartón de huevos”
El directivo del partido Avanzada Progresista, explicó que las erráticas medidas económicas que aplica el Gobierno Nacional nos han llevado a la hiperinflación la cual convierte en sal y agua el poder adquisitivo del venezolano, siendo la clase trabajadora la más afectada por los estragos que produce un manejo “improvisado e incapaz de la economía nacional”.
Considera el profesor universitario Daniel Santolo, que el nuevo ministro del trabajo Eduardo Piñate, tiene la responsabilidad de abocarse a buscar alternativas viables con el ejecutivo nacional, para dar respuesta a las “justas exigencias” de los trabajadores del país, quienes ya les es imposible seguir sosteniendo a sus familias con la “miseria de salario que perciben”, además de no contar con un sistema de seguridad social que responda a sus necesidades básicas como: salud, vivienda, educación, vestido y recreación.
Por otra parte, el dirigente de Avanzada Progresista indicó que es necesario tomar medidas para parar la destrucción de la que ha venido siendo objeto el empleo formal. Agregó Daniel Santolo, que AP propuso la dolarización del salario y que sí el Gobierno no atendió esta propuesta, por lo menos debería contemplar la indexación salarial como medida para recuperar el poder adquisitivo del trabajador, “aunque la principal medida a tomar debe ser el giro total de la política económica del Gobierno, sino seguiremos en hiperinflación” dijo finalmente Santolo.
Nota de Prensa