martes, 6 de marzo de 2018

¿Por qué acompaño a Henri Falcón?



Porque he luchado toda mi vida al lado de los más necesitados, porque creo en mi país y en su gente, porque estoy seguro que si es posible superar la tragedia que atraviesa el pueblo venezolano, que la solución de la crisis pasa por un gran acuerdo nacional, porque creo en la reconciliación, porque la vía no puede ser el revanchismo ni el odio, porque pongo de lado la violencia, que lo que trae es más violencia, porque quiero que mi hijos y mis nietos crezcan y se desarrollen a mi lado para poder disfrutar de ellos, porque no es salida que nos impongan desde afuera una intervención en cualquiera de sus formas, porque es necesario impulsar  la salida democrática, porque la movilización alrededor del voto es la que construye con mayor efectividad conciencia ciudadana, porque confío en ese país que se levanta cada mañana y lucha para superarse, porque no creo en mecías, como no lo hice cuando a Chávez lo apoyaba el 80% de la población, allí también nade contra la corriente, como lo hago ahora, porque comprendo la necesidad de entendernos como adversarios y no como enemigos, porque la política al igual que la religión es un compromiso de vida y en ella descansa mi fe, porque me he desarrollado como político desde el mundo sindical, aprendiendo al lado de los trabajadores la honestidad y la franqueza, porque cada día que doy clases en la UCV veo a mis alumnos que sueñan con obtener un título lo que me llena de entusiasmo y optimismo, ya que en ellos veo nuestro futuro, porque estoy convencido que nuestro porvenir será mucho mejor, porque no creo en un hombre o en una mujer, sino en un trabajo de equipo que sueña con un país mejor y posible, porque al igual que en tiempos pasados nuestro pueblo clama por una salida, pero una salida que los incluya, que les dé las herramientas necesarias para superar sus penurias, porque he visto países en peores condiciones que el nuestro y han podido en corto tiempo superar su crisis, porque entendiendo que el trabajo productivo es la única herramienta que nos podrá sacar de la pobreza, porque creo en los campesinos, en los empresarios honestos, en los trabajadores, porque soy un venezolano que sueña con un país mejor y estoy dispuesto a colaborar para su construcción, porque en más fácil destruir que construir, y yo me anoto en los que quieren construir, porque de destrucción ya hemos tenido demasiado, porque creo que lo más difícil, pero no imposible, es ponernos de acuerdo en un camino compartido para el desarrollo y el progreso, un desarrollo  humanista y ecológico que logre mejorar las condiciones de vida de todos los venezolanos sin exclusión ni privilegios, porque no creo en diferencias ideológicas, ni de clase, ni de raza, ni de preferencias sexuales, porque estoy seguro que la gran mayoría de los venezolanos están del lado de los que quieren un cambio en paz y democracia, y eso solo se alcanza con un gran encuentro nacional para salvar el país, porque creo en la unidad como concepto y no como un eslogan de campaña, porque no hay razón alguna de que nuestros niños deambulen por las calles sin rumbo, para que nuestros viejitos no sigan pasando penurias y logren vivir bajo el confort los últimos años de su vida, porque esta elección nos da la posibilidad de generar un discurso de esperanza y sosiego, que ya basta de exacerbar lo malo y fijemos nuestra vista en la gran cantidad de venezolanos que día a día dan todo lo mejor de sí para construir un país mejor, es allí donde debemos poner todo nuestro esfuerzo, y es con ellos que cuenta nuestro país para impulsar los cambios necesarios para superarnos, ¡ah! se me olvidaba, porque Henri Falcón comparte mi visión, que estoy seguro que es la misma que comparten las grandes mayorías.

sábado, 26 de agosto de 2017

La culpa es de la vaca

Después de más un mes de haber culminado las protestas de calle, creo que es tiempo de realizar alguna evaluación de esta política impulsada desde algunos sectores de la unidad, y comienzo por decir, para aclarar y no dejar dudas de mis puntos de vista, que lo más grave que nos ha podido suceder es querer convertir a la Mesa de la Unidad en algo así como una religión, algo sagrado, que no puede ni debe ser cuestionado, que de lo que de allí emane es palabra cierta, lo que lleva en consecuencia para los que osamos realizar alguna crítica hacia la política que de ella emana, se convierta en una herejía, siendo echados a la hoguera de los impuros, de los traidores y al final al ostracismo. Religión, que como debe ser, cuenta con algunos sacerdotes que se creen infalibles y tocados por la providencia, teniendo ellos solos la verdad, por lo que les es imposible equivocarse y mucho menos rectificar.
La política y más aún la acción política implican responsabilidad, la que se refleja en el asumir, tanto los triunfos como los fracasos. Pero pareciera que aquí los fracasos no tienen dueños, pero si dolientes. Uno ve en los países hermanos, y un poco más allá, en Europa, como los líderes y jefes de partidos que son derrotados en campañas electorales, o consultas refrendarías, en pocos minutos aparecen frente los medios de comunicación para asumir su derrota y dimiten ante su militancia y el país, pidiendo excusas por no haber logrado los objetivos políticos que fueron planteados, como era lograr ganar una contienda electoral, y eso no trae ningún desbarrancamiento de sus organizaciones políticas, muy por el contrario se renuevan y fortalecen, ya que asumen con seriedad frente a sus seguidores, tanto sus aciertos como sus errores, algo que es normal en política, pero en nuestro país es cosa impensable.  
Siempre recuerdo el libro que se convirtió en un best seller en nuestro país, “La culpa es de la vaca”, esto gracias en parte a nuestra idiosincrasia, y a ese geniecillo que nos dice al oído que no somos culpables de nuestras desgracias, los culpables son otros, así las provoquemos nosotros mismos. Me parece escuchar hacia sus adentros a los sacerdotes de la política de la MUD repitiéndose esa frase, “la culpa es de la vaca”, les es imposible solo pensar en que han sido ellos los culpables del fracaso o de la derrota, que son los otros que se equivocan, que ellos lo dieron todo y no fueron entendidos, que como es posible que sean unos incomprendidos, todo un drama debe recorrer en sus cabezas.
Como ejemplo de ello tenemos la última cruzada conque algunos de los sacerdotes de la MUD llevó a la población opositora a movilizarse, generando toda una política de calle con la intención de frenar la elección de la asamblea constituyente convocada por el gobierno, llamando de forma desaforada a la población a salir a la calle, diciéndonos a diario que esta elección sería el fin, el acabose, la batalla final, se llenaron la boca convocando horas cero y huelgas generales, entre otros dislates,  ya que la elección de esa asamblea nos llevaría a la destrucción total, y luego de un montón de marchas sin destino y de enfrentamientos sin sentido, el 04 de agosto se instaló la ilegal e inconstitucional asamblea constituyente, y hasta los momentos no he visto a ninguno de los sacerdotes de la MUD que impulsaron la política de calle (marchas, trancas, autosecuestro,  y todo aquello que a la gente se le ocurriera), decir qué pasó con el ofrecimiento de que esta sería la forma de detener la elección de la asamblea.  No decir absolutamente nada es más que irresponsable, por lo menos decirnos si hubo equivocación o no, ¿tendrán o habrá algo que decir?
Pero para aquellos que planteamos la negociación como recurso democrático para lograr detener esta elección sin violencia, fuimos echados a la hoguera en donde son incendiados todos los que osan ir en contra de los designios de los oráculos del twitter, que apoyan a los sacerdotes de la MUD en cualquier acción irracional, mientras esta sea lo más espectacular posible, como si estuviésemos en un reality show. Y entonces ¿qué pasó?, cómo es eso de que tenemos asamblea constituyente y el mundo sigue girando como si nada, muchos pregonaron que faltaba poco para el fin de la dictadura, el acabose del gobierno, que ahora sí caía el régimen, que faltaba poco, que había que mantenerse en la calle hasta el final, y ¿entonces?, los convocantes ¿no tienen nada que decir?
Si no es una derrota más de 100 días de protesta insurreccional, que lo único que nos dejó fueron más de 130 muertes de inocentes, un país en mayor ruina, urbanizaciones que se autosecuetraron, que los abastos no tuviesen mercancía por no poder recibir los despachos, que los escombros y la basura que los mismos vecinos se echaron encima siguen allí, la destrucción de urbanizaciones enteras en manos de las fuerzas represivas del estado, negocios saqueados y cerrados contribuyendo a la pérdida de empleo de los más pobres, perdida de algunas de las alcaldías más importantes del país, con alcaldes exiliados y huyendo, que por cierto hay que reconocer que de estos alcaldes el único que actuó gallardamente se encuentra en un calabozo del SEBIM, Alfredo Ramos, que se enfrentó a sus secuestradores; y la guinda que nos faltaba, la de Donald Trump colaborando con el régimen haciéndonos más pobres, y todo eso diciéndole a la gente que había que mantenerse en la calle para que la constituyente no se instalara; y ahora veo en la TV a Delsy Rodríguez en cadena nacional asumiendo la presidencia de la misma, me pregunto ¿valió la pena?

¿Qué alguien me diga dónde están los éxitos de esta política del enfrentamiento irracional? ¿Es que no hay nadie de los convocantes que salga a decir en qué se equivocaron? Que por cierto ahora algunos de ellos y ellas salen con el cuento de la no participación electoral, siendo lo electoral el único terreno donde se ha derrotado al régimen sin dejar muertos ni heridos, la lucha electoral es y será la única ruta para desalojar del poder a quienes hoy circunstancialmente lo detentan. O será que estos oráculos y sacerdotes de la “verdad”, nos quieren conducir a más derrotas, para luego lavarse las manos y echarle la culpa, nuevamente, a la “vaca”.





viernes, 7 de julio de 2017

SAL – ario

Salario deriva del latín salarium, que significa “pago de sal” o “por sal”. El término proviene del antiguo Imperio romano, donde muchas veces se hacían pagos a los soldados con sal, la cual valía su peso en oro, dado que la sal en la antigüedad era una de las pocas maneras que se tenía de conservar la carne, es decir, poniéndola en salazón. Que por cierto en salazón están los trabajadores venezolanos.
En la actualidad, como nunca, la raíz etimológica del término, no había sido tan adecuada a lo que estamos percibiendo como remuneración por nuestro trabajo, es que ciertamente lo único barato que se consigue en los supermercados y en grandes cantidades es la SAL, por cierto, en diferentes y variadas presentaciones, y por lo mismo ni para los bachaqueros  ha sido negocio.
El gobierno en su afán de poner a la par el SAL-ario con la inflación, decretando un sin número de aumentos salariales inconsultos y sin participación de los trabajadores y empresarios, como debería ser en un país democrático, lo que ha logrado es destruirlo. Por más aumentos que se otorguen a los trabajadores, si ellos no van acompañados de una política de control y disminución de la inflación, será imposible que el SAL-alrio alcance para, por lo menos, adquirir la cesta básica alimenticia.
El gobierno que está siendo asesorado en materia económica por un ciudadano de nacionalidad española, y conste no tengo ninguna animadversión con nuestros antepasados conquistadores; individuo que pareciera se ha instalado en nuestro país para experimentar una serie de “medidas económicas”, que en España a nadie se le ocurriría plantear. Recordemos que la inflación en España por más de 10 años no ha pasado de un digito, lo que ha logrado mantener el poder adquisitivo de los españoles, a pesar de la crisis económica que les tocó atravesar en estos últimos años. Pero, me imagino, que no teniendo público en España para sus teorías económicas, este españolete, sin querer ser despectivo, lo digo con cariño, ha venido a poner en práctica su experimento en nuestra tierra, y pareciera que los economistas del gobierno, que deben haber, (es contigo José Luis), han aceptado sin chistar todas las barbaridades que se les ha ocurrido a este genio de la economía socialista.
Mientras experimentan con nuestra economía, experimento que lleva más de 15 años, los trabajadores formales han venido perdiendo su SAL-ario a “paso de vencedores”. Los trabajadores no saben qué hacer frente a esta “política económica”, algunos protestan y critican argumentando que los aumentos inconsultos del salario minino, (bien mínimo por cierto) generaran de forma inmediata el aumento de todos los productos de la cesta básica, otros lo justifican por cuestiones ideológicas, por aquello de la “guerra económica”, guerra que por cierto han  perdido de calle.
Colocando la guinda que le faltaba a la torta económica, el presidente obrero anuncia a toda voz que con la constituyente implementarán un “control férreo” a los precios de los productos, será que se le olvida al presi, que entre controles hemos andados desde el inicio de su mandato, y lo único que se ha logrado con ello, es la desaparición de la gran mayoría de los productos básicos, que con solo asomarse al balcón del pueblo puede constatarlo, allí mismo está muy cerca una cola por el pan que lo que da es miedo.

Pero lo que si es cierto, es que no hay aumento salarial que alcance a la inflación en esa carrera de nunca acabar, cosa que se ha demostrado a lo largo de la historia económica;    y por último a mis amigos del gobierno les pido que despidan al españolete y hablen con Rafael Correa, ahora que no tiene chamba fija, para que lo traigan al país y nos eche una mano en lo económico, ya que bajo su mandato en la hermana república del Ecuador, la inflación en ese país nunca superó el 5%, tal vez y hasta no nos cobre, por eso que algunos llaman agradecimiento.



viernes, 30 de junio de 2017

¡Resistencia!

Rueda un video por Internet muy bien hecho sobre los jóvenes que se hacen llamar “la resistencia”, al verlo se te erizan los pelos y dan ganas de salir y acompañarlos en sus acciones de calle. Pero al pasar la emoción y volviendo a la realidad, lamentablemente la experiencia histórica  nos dice que la violencia no nos llevará a nada, por lo menos a nada bueno. También hay algunos que promueven estas acciones y creen que con esto quebrarán a quienes detentan el poder, lo que me parece algo más que una ingenuidad.  Les recuerdo que sin ir muy lejos en la historia de nuestros pueblos, y al ver las diferentes  experiencias en nuestro continente,  solo debemos voltear la mirada hacia la hermana Colombia, un pueblo que aprendió a vivir por años sometido al terror de grupos paramilitares, capos de la droga, guerrillas, asesinatos selectivos y ataques terroristas en sus ciudades más importantes, y a pesar de ello, el pueblo colombiano y sus diferentes gobiernos por más de 50 años aprendieron a convivir y seguir existiendo en medio de la violencia y de toda esa desgracia que les ha tocado vivir, no hubo otra forma de existir para este pueblo hermano que el amoldarse  y adaptarse a la violencia y al terror.
Me temo que estemos caminando hacia el mismo destino de nuestros hermanos colombianos, que a pesar de toda esa violencia que les tocó vivir lograron por muchos años sobrellevarla y vivir en medio de ella realizando sus actividades cotidianas, pero bajo el miedo y el temor de no saber si serían los próximos en caer en la refriega.
Haciendo un paralelo a lo vivido por los colombianos, pareciera que ya nos estamos acostumbrando a contar los muertos que son causa de los enfrentamientos que se dan en las manifestaciones, de jóvenes que pierden su vida sin razón, al igual de como nos acostumbramos a las cifras de muertes los fines de semana por causa del hampa; solo son un número más en las estadísticas, pareciera que esa es la suerte que les espera a estos muchachos que se hacen llamar “la resistencia”, todo un dolor compartido, ya que podrían ser nuestros hijos.
Tal vez luego nos acostumbremos a los ataques terroristas, a la puesta de bombas y atentados contra personalidades de alguna relevancia; por cierto no sería nada difícil, ya que contamos con los sicarios necesarios para realizar esas acciones, y a este tipo de violencia delincuencial, también nos hemos acostumbrado.
Hoy veía a grupos de bachilleres en caravanas con mucha emoción, en medio de equipos de sonidos a todo volumen festejando sus éxitos, pareciera que hay dos Venezuela, la de Altamira y la otra, la real, la de los millones de venezolanos que siguen con su vida, y se adaptan a las circunstancias, que amoldan sus horarios y actividades, y cambian sus rutas para no encontrase con las manifestaciones en las calles, y de esta forma consiguen seguir existiendo y viviendo, es por ello que digo que corremos el riesgo de acostumbrarnos a la violencia política, ya que a la delincuencial nos hemos acostumbrado.

También debemos recordar que en estado de guerra generalizado no existen derechos humanos, y son estos los momentos donde la ley de la selva gobierna, son momentos en donde afloran los peores sentimientos humanos, para muestra un botón, allí vemos los videos que evidencian la saña con la cual los cuerpos de seguridad actúan y reprimen, pareciera que lo disfrutaran, pero también del otro lado, cuando queman a seres humanos por tener un color de piel diferente o parecerse al contrario, y se pretende tomar la justicia con sus manos, son estos los momentos en que triunfa el salvajismo y la barbarie, momentos en que los ejércitos opresores toman el control y se hacen más fuertes y eficientes en la represión y la tortura. 
A esto tendremos que enfrentarnos también, y aprender a vivir con ello, ojala no nos acostumbremos a la represión desmedida y podamos parar esto a tiempo, ya que pareciera que el dicho popular de “nadie aprende en cabeza ajena” se impone en nuestra sociedad, ya que con tantos ejemplos seguimos cometiendo los mismos errores.  






jueves, 22 de junio de 2017

¿Negociar o luchar?

“Nunca acorrales a tu enemigo contra un río, porque nunca se sabe lo que un ejército desesperado es capaz de hacer” Sun Tzu
Algunos actores de la oposición juegan con arrinconar al gobierno con las manifestaciones de calle, las que en su gran mayoría terminan en enfrentamientos violentos, indicándonos, entre otras cosas, lo que se busca con este tipo de acciones; acelerar la ingobernabilidad creyendo con ello que quienes gobiernan se verían obligados a entregar el poder, o un pronunciamiento militar, esta estrategia cuenta con sectores internacionales que la apoyan abiertamente, pero a la vista está, que no ha dado resultado.
La estrategia de querer arrinconar al gobierno generó una reacción defensiva por parte del ejecutivo nacional, como es la convocatoria a una Asamblea Constituyente, para algunos no esperada, para otros ya cantada, lo que podemos llamar una huida hacia adelante, acelerando el proceso del autoritarismo militarista que gobierna; como lo dijo el presidente, "esta propuesta política fue consultada con el alto mando militar", lo que confirma que esta acción cuenta con el apoyo de un sector militar que cogobierna.
La represión contra los sectores que manifiestan ha venido arreciando, viéndose escenas donde los cuerpos de seguridad del estado actúan con saña y malicia, en algunos casos acompañados de un lumpen social que actúa de forma vandálica, estas acciones tienen como objetivo hacer tan alto el coste de la protesta que la misma se hace insostenible; como ejemplo de ello lo sucedido en la urbanización Sucre en Lara, y en otras ciudades; por ejemplo, acá en el paraíso hay sectores muy combativos, cercanos al CORE 5, en las Residencias Victoria, en donde la represión de la guardia nacional por varios días dejó tres apartamentos incendiados y un gran número de vehículos destruidos, esto puso a los vecinos a debatir si seguían apoyando la protesta o la suspendían, lo que generó enfrentamientos a lo interno de las propias residencias, después de esto no han vuelto a trancar la calle. Lo mismo sucedió en las Residencias Paraíso, “llamadas los verdes”, allí la destrucción fue su divisa, los cuerpos de seguridad actuaron violentando toda norma al mejor estilo de las viejas dictaduras del cono sur.
Este tipo de represión busca que los propios vecinos rechacen las protestas, y es totalmente lógico, y esto ha sido estudiado a nivel de disciplinas como la psiquiatría y psicología, es una reacción de esperarse, nadie está dispuesto ni capacitado orgánicamente, a ser sometido a un acoso violento por largo tiempo, y mucho menos sin tener medios para defenderse.
También vemos como las últimas manifestaciones, que terminan todas en distribuidor de Altamira, o en las Mercedes, no reúnen y convocan el mismo número de participantes de las marchas anteriores, las mismas son disueltas de forma extremadamente violenta, siendo esta la razón que comienza a alejar a los manifestantes por temor a la represión desmedida de los cuerpos de seguridad; todo individuo busca su seguridad y el resguardo de su vida, está en la naturaleza humana.
 Ahora el gobierno toma la iniciativa y pone la pelota en el campo opositor ¿qué hacer? La constituyente ha sido convocada, y por la actuación de la presidenta del CNE, sugiere que también ella fue consultada, y ganada para llevar adelante esta iniciativa.
Sin entrar a debatir lo jurídico, si puede o no puede convocar el Presidente, el hecho cierto es que ya fue convocada y tiene fecha para su concreción, y a la mesa de la unidad le tacaba discutir y decidir si se participa o no, cosa que por cierto no realizó, no hubo una consulta amplia para tomar esta decisión; ya que si se participa se convalidad una elección que por los vientos que soplan no será democrática, ya que evita, en parte, el voto directo. Pero si no se asiste se deja el campo despejado para que la hagan y vuelvan a tomar todas las instituciones del estado, una verdadera encrucijada que debió debatirse ampliamente con todos los sectores sociales.
Frente a la violación de la constitución, y el desconocimiento de las fórmulas democráticas, no queda otro camino que la protesta ciudadana, el derecho a rebelión, e irrumpir contra quienes violan la constitución y usurpan el poder, esto sería lo propio, pero en estos momentos ya estas acciones están agotadas, por lo que expuse con anterioridad, y tomando en cuenta que el gobierno seguirá reprimiendo de forma desmedida, lo que irá quedando serán focos de violencia en algunos sectores, lo que nos podría llevar a un tipo de guerrillas urbanas, u otro tipo de organización de carácter violento.
Bajo este esquema mantengo que todavía no es tarde para buscar, bajo la rectoría de organismos internacionales, la posibilidad de llegar a algunos acuerdos que nos ayuden a superar esta coyuntura, que para el país sería un salvavidas, ya que en el camino de la violencia estamos derrotados todos.

El gobierno, en boca del propio presidente Nicolás Maduro, está planteando reunirse, esto incluye a la MUD, que considero como estrategia se debería conversar, de lo contrario no habrá ningún puente que cruzar en la búsqueda de una salida negociada, donde ganemos todos, ya que en el planteamiento de la desobediencia y la violencia, llevamos todas las de perder.