martes, 12 de marzo de 2019

Y la negociación ¿Para cuándo?






Para aquellos que juegan al todo o nada en la política, les recuerdo que en ese juego el único perdedor ha sido el país. Los intereses de las grandes mayorías son en estos momentos más urgentes que cualquier aspiración personal o grupal. El país en general atraviesa una de sus peores crisis, tanto política como económica, y pareciera que una gran parte de la dirigencia no le importara esta situación, y se mantienen en el juego suma cero, creyendo que con ello lograran los objetivos que se plantean, para unos mantenerse en el poder y para otros el asalto del poder.
Aquellos que piensan en sacar a Nicolás de Miraflores a empujones, se olvidan de algo sumamente importante, la gobernabilidad, será que creen que podrán gobernar un país envuelto en la violencia política, es pensar que quienes gobiernan se van a quedar de brazos cruzados mientras son perseguidos por los que otrora fueron perseguidos, este juego perverso de la revancha y el pase de facturas no permitirá que se logre sacar al país de este atolladero. Pregunto, ¿con quién se cuenta para mantener el orden interno, sino es con la Fuerza Armada?, quienes están capacitados para desarticular las bandas armadas, no solo delincuenciales, también políticas que se han construido a lo largo y ancho del país, es que de verdad se apuesta a una invasión de fuerzas extranjeras, esa estupidez puede tener algún asidero lógico que dé como resultado que encontremos una paz definitiva, que no sea la de los sepulcros, no se desataría una tragedia mayor a todo nuestro pueblo.
Muchos se preguntan en medio de esta crisis, que cómo es posible que no haya habido una reacción más fuerte de reclamo por parte de nuestro pueblo ante lo que estamos viviendo, muy simple, la gran mayoría de nuestro pueblo no ve una alternativa a lo que ha representado por 20 años el gobierno que inicio Hugo Chávez, un gobierno que adopto un discurso con una narrativa que fue dirigido a los sectores mayoritarios de la población, a los más débiles y necesitados, hablando de inclusión, de la lucha contra la pobreza, de igualdad, de paz a una gran parte de la población que estuvo invisibilizada por largos años, negar esto es negar una realidad,  podremos discutir si en los hechos esto ha sido realidad o no, pero lo cierto es que frente a ello lo que se ha puesto como contra parte, ha sido solo la peor de la herencia de estos últimos años, el odio, el revanchismo y la descalificación hacia esos sectores empobrecidos y desasistidos, que cada día dependen más de una ayuda gubernamental, se ha construido la política sobre la exclusión de un gran sector de la población, los ejemplos de descalificaciones de lado y lado sobran, entramos en una espiral que nos lleva solo a la confrontación, que pareciera que es la aspiración de algunos que no ven otra vía para salir de quienes se aferran al poder.
En política hay que aprovechar los momentos favorables para avanza, entrar aquí a detallar la cantidad de errores que se han cometido por parte de la oposición por más de 15 años ya se hace ocioso, pero en la actualidad cuando se ha diseñado una política que ha devuelto el entusiasmos en los sectores que rechazan al gobierno, la que ha logrado arrinconarlo en la esquina contraria del ring, es el momento de detenerse y pensar cómo obtener el objetivo buscado, cómo lograr el desalojo de la casta gobernante, pero ojo, no para ser sustituida por lo que se ha dado en llamar la “secta”, que son quienes en la actualidad juegan al todo o nada, lo que nos termina como siempre llevando a la nada.
Todos los países que se han preocupado de buena fe por la situación de Venezuela, han planteado la necesidad de una salida consensuada entre la partes en conflicto, la comunidad europea ha propuesto la creación de un grupo de contacto que inicie una serie de conversaciones en el país con los actores en pugna para ir explorando la posibilidad de llegar a un acuerdo que culmine en un acto electoral, pregunto, ¿esto no es lo que se quiere? ¿Una salida pacífica, constitucional y electoral?, iniciar este proceso poniendo por delante los intereses del país sería lo lógico, que no es más que buscar la forma de que logre entrar la ayuda humanitaria por los canales regulares, de mano de las instituciones de carácter internacional que son las encargadas para ello, buscar asesoramiento en materia económica para sacar al país de la crisis que está devastando nuestra economía, un programa mínimo compartido por todos por el tiempo que sea necesario, para luego seguir con un cronograma que nos devuelva parte de la institucionalización, hoy más necesaria que nunca, como el devolver sus competencias a la Asamblea Nacional para que inicie la escogencia de un nuevo CNE plural e independiente, que con ayuda de la comunidad internacional nos dé a todos las garantías de un proceso electoral que sea creíble para las partes que pretendan competir en lo electoral, y después de esto acordarnos en una fecha para que el soberano decida el destino de nuestro país, con la elección de una nueva Asamblea Nacional y una elección presidencial que cese, no solo con la usurpación, sino también con la confrontación que ha hundido al país en esta tragedia.
¿El tiempo para la negociación?, algunos niegan esta posibilidad y alegan que se agotó el tiempo, todo lo contrario, debemos usar todo el tiempo que sea necesario para devolvernos la paz y la tranquilidad a los venezolanos, otras voces dicen que no podemos esperar, pues si hay que esperar, porque primero están la inmensa cantidad de venezolanos que atraviesan por una crisis existencial, y ese debe ser el objetivo principal en cualquier negociación. Qué bueno sería que se aprovechara este momento, y sin mezquindades nos pusiéramos de acuerdo  para enrumbar el país hacia mejor destino, no vayamos a perder nuevamente la oportunidad en estos momentos que la casta gobernante siente la necesidad de negociar, no sea que se pase el momento, y volvamos a cómo iniciamos, con un país desesperanzado y sin una ruta que nos indique el camino.
La única manera es que comprendamos la necesidad de un gobierno que surja de una negociación política tutelada por organismos internacionales imparciales, y que este gobierno que de allí surja electoralmente, será de transición por necesidad, y en él deben estar representados todos los intereses, y sobre todo de quienes sean derrotados electoralmente para garantizar la paz y la estabilidad de la nación, de todas las instituciones que están llamadas a cooperar para superar esta tragedia, una de ellas, en la actualidad, es la Fuerza Armada Nacional, como garante de estabilidad y paz para poder iniciar los cambios necesarios para salir de la crisis que nos agobia, y en un gobierno de transición estoy seguro que tendrán mucho que aportar.

viernes, 12 de octubre de 2018

El mundo del twitter, y sus cuentos de la cripta


Es probable de que muchos de los que escriben en las redes sociales, especialmente en twitter, muy pocas veces hayan caminado por el centro de la ciudad, y mucho menos saben dónde queda la plaza de Catia o la redoma de Petare, más allá de referencias espaciales, este oeste. Muchos de ellos se han convertido en una caja de resonancia, repitiendo como loros, y algunas guacamayas, frases hechas. Eso es lo más cómodo y lleva el menor esfuerzo posible, como es el pensar y razonar, repetir consignas vacías de contenido es lo más fácil, entre ellas las consignas más sonadas y repetidas hasta el cansancio de los “abstencionologos” son: “dictadura no sale con votos”, la otra más promocionada, “los votos ya están en las maquinitas”, y cierran con la gran frase, “Maduro no entregará el poder”.
Esto no fuese un problema, si esas consignas no pasaran de las redes sociales, pero se torna en tragedia cuando se constata fácticamente los resultados que ello ha tenido en la política venezolana. Un pequeño recorrido por los resultados de esta conseja nos saltan a la vista, como fue entregar las gobernaciones más importantes del país y con el mayor número de votantes, ejemplo de ello la entrega de la gobernación del Zulia y la perdida de la gobernación de Miranda, la que estuvo en manos de la oposición por bastante tiempo, de 335 alcaldías se entregaron 317, todos los consejos legislativos quedaron en manos de la corriente gobiernera, haciendo un daño irreparable a los cuatro gobernadores que sobrevivieron a esta política suicida de entregarse antes de luchar, la guinda de la torta, 6 años más a Maduro como presidente. Ahora se les pretende regalar 2400 concejales, toda una base de activismo político que tanta falta nos hacen a las organizaciones políticas para ponernos al lado de la gente de forma eficaz.
Me imagino que al observar todo esto, los asesores políticos que paga el gobierno, se frotan las manos y se dicen para sí, “este es el dinerito más fácil que me he ganado en mi historia”, todo lo que hacen es repetir los mismos argumentos de los opositores que se catalogan de “puros”, el resto, que enfrentamos esa estrategia fracasada somos “colaboracionistas, ingenuos, vendidos”, y pare de contar.
Hay leyendas en nuestro país que han pasado de generación en generación, como la del silbón o el de la sayona, que en nuestros campos y algunas ciudades todavía hay quienes crean que esos personajes existen, por allí dicen algunos que anda la loca Luz Caraballo. Lo mismo sucede con los cuentos sobre la vía electoral, se vienen construyendo historias y leyendas que perduran de elección en elección, y peor aún se incrementan e inventan nuevas leyendas, cuentos de la cripta que nos alejan cada día más de un posible cambio de gobierno.
También hay cuentos para cuando se obtiene algún triunfo electoral, inmediatamente te lanzan como ejemplo lo ocurrido con la AN, te dicen que para que sirve ganar si el gobierno después te inhabilita, que te crean organismos paralelos, que te quitan las competencias, pero esos mismos argumentos demuestran que se puede ganar, reconocen implícitamente que si es posible derrotar al gobierno, como sucedió en el Táchira que casi se triplica en votos al candidato gobiernero. Una de las gobernaciones más importantes del país por su estratégica posición fronteriza, ni siquiera se preguntan si el gobierno pudiese manipular los votos ¿Hubiese entregado esta gobernación?, pregunten a los tachirenses si no prefieren a Leidy Gómez en la gobernación que a algún otro. Ya saldrá alguno a decir que sí, que el gobierno nos deja ganar algunas veces para justificarse y no sea tan evidente el fraude; de todo hay para leer en twitter.
El cuento de todos los cuentos, que ya se convierte en historia es la célebre frase de “las elecciones son para legitimar al régimen”, una argumentación que no tiene pies ni cabeza, cómo es posible legitimar esta tragedia, muy por el contrario movilizarse en elecciones es la oportunidad para conectarse con esa base social que no consigue salida, ponerse a su lado en sus necesidades, llevar un mensaje de esperanza, vender un proyecto de país que dibuje un mejor futuro que logre sacar a la gente de la apatía y la desesperanza, escenario que ha construido el gobierno muy hábilmente con la ayuda de los que pregonan la abstención, son los que repiten frases vacías de contenido político.
Votar es evitar la rendición de un pueblo que no merece recorrer esta ruta que nos llevará a más años de retroceso social y político.
Votar no es legitimar al régimen, es seguir en la lucha política con una estrategia clara, es movilizar y protestar a la vez, abandonar la ruta electoral es rendirse y esperar que el silbón o la sayona nos libren de esta tragedia, o prefieren seguir esperando por la loca Luz Caraballo.