Si la situación del país no fuera de tanta gravedad, uno
pudiese hasta bromear con todo lo que sucede. Conversando con un sobrino me hizo
referencia, cómo él siente mucho aprecio hacia el presidente, que de verdad le
gustaría tenerlo como amigo, e invitarlo a todas sus fiestas y reuniones, por
cierto es músico. Hay también que mencionar que a su corta edad no tiene
recuerdos de anteriores presidentes. Al interrogarlo por la situación del país,
me di cuenta de que está muy claro y consiente con todos los problemas que
estamos afrontando, y al preguntarle del por qué le gustaría que fuera el
presidente su amigo personal, es allí donde entendí, él lo quiere como amigo,
no como presidente, me dice que Chávez en cualquier reunión se convertiría en
el alma de la fiesta, cantando, bailando echando cuentos e historias, me dice
que sería un compañero de farras increíble, que sus amigos lo celebrarían al
verlo llegar a cualquier encuentro o reunión, claro a esa edad la oportunidad
de fiestas son inagotables, y mientras lo tuviesen entretenido haciendo lo
mejor que hace, tendríamos la posibilidad de elegir un presidente serio que de
verdad nos gobierne.
Este argumento es irrebatible, y además creo que tiene
mucha razón, es allí donde es difícil ganarle al presidente, dejar de reírse de
algunas de sus gracias es casi imposible, aunque sabemos que terminan siendo
morisquetas, no creo que ni el conde del guácharo logre ganarle en el
escenario, será por ello que lo extraña como contendor en este proceso
electoral, es que a chacu no se le puede negar su carisma y alto grado de
simpatía, si se realizara un concurso al estilo de Latín American Idol Presidencial, estoy seguro lo ganaría de punta a punta, ya me imagino al jurado llorando de la
risa y aplaudiendo, claro sería un jurado conformado por algún argentino, ecuatoriano,
nicaragüense y si falta alguno un brasileño, tendría el resultado más que
garantizado, pero hay que ser objetivo, sus dones dan para ello, no hay en la
actualidad ningún otro presidente que le pueda ganar, eso sí pediríamos que ese
espectáculo durara unos seis años, a ver si nos da tiempo de reconstruir al
país, que entre chiste y chiste todos los día nos sucede una desgracia.
Espero que no sea muy tarde para que entendamos que no necesitamos a
un tipo simpático en la presidencia, que nos llene a diario de cuentos, canciones,
y discursos interminables, que estos años de sacrificios valgan la pena, para que los miles que han sido asesinados por
el hampa tengan justicia. Que este triste espectáculo nos ha dejado un
deterioro estructural, en todas las áreas, siendo las más marcadas la salud, la
educación y la infraestructura, esto es,
entre otras desgracias, lo que nos esta dejando este reality show, que confío que el 7 de octubre finalice, y así el
actual presidente se dedique a lo que mejor sabe hacer, echar cuentos y chistes,
pero a sus nietos.