domingo, 28 de julio de 2013

¿Oposición seria?


Muchos son los que escriben, y otros los que arguyen que al país le hace falta una “oposición seria”, lo primero que deberían decirnos los que la piden es, ¿qué entienden por oposición seria?, cosa que creo no es nada sencilla de explicar, y mucho menos en nuestro país en el cual carecemos de un gobierno serio para hacer un contraste, y es allí donde me atrevo a preguntar ¿qué esperaría cualquier venezolano de un gobierno serio?  Me imagino que no esperaría otra cosa que no fuera que los diferentes niveles de gobierno hagan que las instituciones cumplan su rol fundamental en la sociedad, haciendo énfasis en  el ordenamiento de las actividades que a diario todos los ciudadanos debemos enfrentar. Podemos empezar de abajo hacia arriba, desde las alcaldías,  para luego llegar al gobierno nacional, y el mejor ejemplo para describir esto es la alcaldía del Municipio Libertador que dirige un psiquiatra, cosa paradójica, ya que Caracas se ha convertido en una ciudad que nos perturba y enloquece, una ciudad donde no se respetan las normas, ordenanza ni leyes, en la cual sus “autoridades” son las primeras en violentar toda normativa jurídica, convirtiendo a nuestra ciudad en un caos, donde trasladarnos a nuestro trabajo nos quita horas de vida, ya que no han sido capaces de ordenar el tráfico vehicular,  una ciudad estresante y violenta donde caminar por sus calles nos genera angustia, que causa repulsión y temor a la vez, sensación que ciertamente necesita de ayuda de especialistas, como por ejemplo un psiquiatra.

Qué se le puede pedir a nuestra ciudad, la que dejo de ser planificada hace muchos años, la que no cuenta ni siquiera para cumplir con las formas, de una oficina de planificación urbana. Si nuestra ciudad, que es la capital de la república y sede de todos los poderes públicos se encuentra en este estado, qué quedará para el resto de las provincias. Ahora, ¿y la seriedad del gobierno central? Es serio un gobierno que no es capaz de garantizar la paz social y la vida de sus conciudadanos, que mantiene a una población reclusa a merced de la buena de Dios, un gobierno que tiene ¡14 años!, si óigase bien, son 14 años con el mismo discurso revanchista y pendenciero que lo único que ha logrado es incrementar los índices de violencia, un gobierno que no ha sido capaz de resolver el problema estructural de la salud pública, que solo el año pasado entregó a las aseguradoras privadas en pagos de pólizas de HCM, más de 7 mil millones de dólares, lo que ha privatizado de hecho la salud, que ha entregado a otros países la soberanía alimentaria  importando más del 50% de lo que consumimos, un país que gasta más del doble en armamento militar que en sus universidades, y no podemos dejar de mencionar el gran daño que le está haciendo a nuestros niños de los sectores populares el micro tráfico de drogas, con centros educativos en donde la violencia impide que los maestros impartan clases con normalidad.
En nuestros liceos son escasos los profesores que se sienten motivados para dar una educación de calidad, donde el embarazo precoz y la droga hacen de nuestro futuro, un futuro incierto, esto como consecuencia de una generación que se está levantando rodeados de una falsa moralidad o peor, de una doble moral, con un gobierno que pierde el tiempo haciendo apología del delito, de los golpes de estado, que ensalza la posesión de armamentos en manos de unos individuos que tienen el aval para amedrentar al resto de los ciudadanos, doble moral que queda evidenciada al hablar del desarme de la población.
Puede ser que necesitemos una mejor oposición, pero eso puede esperar, eso no es lo urgente.
Lo que no puede esperar es que el gobierno asuma los problemas con seriedad, lo que nos hace falta es un gobierno serio, que entienda que estamos en el siglo XXI, que el tiempo de las montoneras ya pasó, que hay que enrumbarnos hacia la modernidad, que es necesario el entendimiento con todos los sectores para que logremos sacar al país del atolladero en que se encuentra, que eso es lo urgente, que la lucha no es contra el imperio, el imperio siempre estará allí, la lucha es contra la violencia que se ha hecho estructural en nuestra sociedad y pone en riesgo al mismo estado, que debemos ir por el rescate de la institucionalidad, que la lucha sea contra el desempleo y subempleo, por mejorar la salud y la educación pública, esto es lo que se espera de un gobierno serio.

Daniel Santolo

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